C31 CAPÍTULO 30
-¿Cómo se ha quedado Isabella?- la voz de Zahra, lo detiene justo cuándo va a entrar a sus aposentos.
-Muy bien. Ahora lo que necesita es descansar.
-Sí. Pobre, ha pasado por tanto, yo no creo que en su lugar hubiese podido con ello.
-Ya ves, es valiente y fuerte, una gran mujer.
-¿Es cierto lo que me ha dicho tu madre?
-¿A qué te refieres?- le preguntó frunciendo el ceño.
-La Tía Hayffa
