C8 CAPÍTULO 7
-Buenas noches- dijo y los dos hombres presentes se giraron hacia ella. El Jeque y El Príncipe eran tan semejantes como el día y la noche, aunque si en algo coincidían era en esa belleza masculina y poderosa que aparentaba ser solo suyas.
-Buenas noches, señorita Stone- le respondió el Jeque.
-Oh Señorita Isabella, que bien se ve usted- le halagó El Príncipe
