C12 Doce
PERSPECTIVA DE ALEXA.
No podía evitar lanzar miradas furtivas a Leonard mientras nos encontrábamos sentados en el sofá, absortos en la televisión. Me debatía internamente sobre si debía abrirme a él. Es decir, no estoy segura de si debo hacerlo. Si ni siquiera puedo confiar en mi propio padrino, que está envuelto en dudas
