C23 Veintitrés
Papá me miró fijamente de la cabeza a los pies, luego de los pies a la cabeza, arqueó el ceño, apretó los dientes, emitió un gruñido, parecía mudo para hablar,
"Elena ¿cómo has podido desobedecer al alfa?... ¿cómo te atreves a aprovechar la oportunidad de esa batalla para abandonar este lugar, ¿sabes el daño que le habrás causado al alfa?". Elf resopló y yo le lancé una mirada fulminante,
"Papá
