C26 Veintiséis
"Debes estar bromeando, hermana, eso no puede suceder, ¡ambos lo sabemos!" siseó Dorian mientras el coche entraba en el almacén real y yo me mordía los labios sintiendo que el corazón se me encogía de rabia,
"Dorian, no necesito que me creas o no, mi instinto no miente, llegué al jardín donde debería estar Jason, ese mismo lugar donde siempre se había quedado solo, no puedes creer que llegué y
