C28 Veintiocho
El punto de vista de Elena
Mis ojos se abrieron y, finalmente, me desperté, un fuerte silbido escapó de mis labios al comprobar que estaba viva y que también me había despertado, lo que significaba que era otro día, otro nuevo día para enfrentarme a los dolores que me habían acompañado desde que nací...
La noche pasada fue terrible y desgarradora
