C57 Capítulo 57: “La hora del té”.
Al volver a la mesa, dos platos más ya han sido añadidos a la misma, aunque en lugares enfrentados.
Sorprendida por la ubicación curiosa que han elegido para sentarse hoy, tomo asiento junto con la esposa del supuesto colega de mi padre, queriendo evitar a toda costa escuchar en mi hombro la respiración de aquel hombre cuyo cinismo se nota desde la otra punta de la habitación
