C67 ¡¡¡GIME COMO UNA PERRA!!!
Con la cara aún apoyada en el escritorio, Ann miró de reojo para asegurarse de que no había nadie a la vuelta de la esquina espiándoles antes de bajar lentamente las manos hasta el dobladillo del vestido y luego tirar de él hacia arriba, centímetro a centímetro, mientras él la observaba desde atrás mientras su muslo desnudo quedaba al descubierto a su vista
