C88 NO HAY PALABRAS SEGURAS
Ann corrió al cuarto de baño y se aseó en cuanto Marcus se marchó. Se secó el cuerpo, se volvió hacia el espejo y se cepilló el pelo desordenado antes de trenzárselo todo en una sola trenza a la espalda. Se miró en el espejo una última vez para asegurarse de que no se había olvidado nada antes de salir de la habitación
