C32 Her Savior
Los ojos de Octavia se apagaron en cuanto la llamó por su nombre. ¡Oh, Dios! Ella puede hacer esto. Claro que puede.
Ya tenía la frente sudorosa, los ojos se le abrían y volvían a cerrarse. Hasta un ciego podría darse cuenta de lo inquieto que se sentía, de los dolores que estaba pasando.
"Octavia..." Llamó de nuevo.
"¿Qué haces aquí?"
Su voz sonaba como la de una persona hipnotizada.
Bueno
