C21 La ciudad arde
Vin estaba frenético, su teléfono sonaba sin parar mientras se abría paso entre el tráfico, haciendo sonar el claxon a cualquiera que se atreviera a frenarle. El McLaren GT avanzaba a toda velocidad, codo con codo con ambulancias y camiones de bomberos. Y con cada coche que adelantaban, la ira de Vin se multiplicaba por diez.
"Te equivocas, Callie"
