C22 Asedio
Vin besó la parte superior de su cabeza. Besada.
¿Qué significaba aquello? Callie no lo sabía, pero su corazón latía a mil por hora. No podía darle tantas vueltas. No era un amigo, era su dueño.
Y no importaba lo morboso que fuera, Callie descubrió que las explosiones la ayudaban a distraerse de sus pensamientos obsesivos.
Tenía un trabajo, y tenía toda la intención de hacerlo bien
