C59 Sangre en el agua
El aperitivo se sirvió y se retiró sin problemas. Salvo algunas muecas y sonrisas falsas, Callie había conseguido mantener la compostura. Nadie parecía demasiado interesado en hablar con ella, ya que la mayor parte de la conversación la protagonizaban Vin y su tía Lucille, que no dejaban de mirarla como a un animal de granja.
Callie se quedó callada, observando en silencio
