C40 Cuarenta y uno
EL PUNTO DE VISTA DE SYDNEY
El llanto de Isabella me estrujó el corazón. ¿Qué le habrán hecho esos cabrones? La levanto y corro hacia el helicóptero y la coloco en el asiento en posición horizontal. Me aseguro de que está a salvo y de que no se caerá antes de correr hacia el lado de los pilotos para encontrarme con un hombre muerto. ¿Qué demonios ha pasado aquí?
Cojo el cuerpo
