C32 Capítulo 32
Salgo dando un portazo y dando la mano a mi pequeña.
Y antes de llegar al coche, llega Verónica.
- Hola Luana.
- Hola. ¿Cómo está?
Intento ocultar mi enfado por querer pedir la custodia de mi hija, pero sé que se me hace difícil.
- ¿Ya os ibais?
- Así es. - contesto con una falsa sonrisa.
- La novia de Brais no me quiere.
- Tu papá no tiene novia. - replica Verónica.
- Pues ella dice que es su novia y que Brais no me quiere a mi.
- Bueno Brayana vamos a casa ya.
Me despido y nos subimos al coche. Llego a casa doy la merienda a mi pequeña, decido llamar a Lía no nos hemos visto y hecho de menos a mi amiga.
Lía nos visita esta tarde.
- ¿Cómo se lo ha tomado Brais lo de ser padre?
- Al principio enfadado, pero se que ahora esta contento.
- ¿Y vuestro reencuentro?
Miro a Lía de reojo y sonrío, dudo si contarle pero ella lo sabe todo.
- Solo te digo que no sabía que era él dueño del club Sensacciones de Lua.
- ¿Y te enteras porque? - dice sonriendo pícara.
- Porque fui, me encontré con un amigo de Londres y cuando me di cuenta de quien me esta follando era Brais, al día siguiente mi amigo me llamó y me lo dijo.
- ¿Has vuelto a acostarte con Brais?
- Dos veces.
- Lua, llevas cuatro días aquí. - dice dando una carcajada.
- Y Brais me sigue nublando, lo sabes. Y aunque quiera mentir me sigue poniendo como ese día en su coche cuando me masturbó. - Lía se descojona. - Y hoy he cometido una locura.
- ¿Una locura tu? - dice irónicamente.
- A Uxía no se le ocurrió otra cosa que llevarse a mi niña para su casa con la amiguita de Brais, y la muy cerda me dice que mi hija se acostumbre a su presencia porque es su novia.
- Brais no tiene novia. - Dice Lía sería.
- Pues, cogí a Brais delante de ella y lo bese, lo bese de tal modo, que si no llego a tener a mi hija a unos pasos, no hubiera quedado en solo un beso y luego le dije que sí estaba segura porque cuando yo estaba con el no lo compartía.
Lía se descojona, lo hace de tal manera que hasta mi pequeña sale de su habitación para ver que le pasa.
- Has cambiado muchísimo Lua, y me encantas.
- Me he pasado, porque si de verdad son pareja le voy a ocasionar un gran problema, pero dejemos de hablar de ellos cuéntame tu, como te va con ese chico.
Pasamos horas hablando, mientras preparo a mi pequeña su cena, la baño y cuando la voy a acostar le pido que me espere en el salón.
- Buenas noches Lía. - Dice mi angelical hija.
Lía sonrie y le da un beso y las buenas noches.
Al llegar a su habitación suena el timbre.
- Lía puedes ver quien es, enseguida voy. - Doy un grito desde la habitación.
- Mamá ¿me cantas una canción? Esa que dice que soy lo que tu más quieres.
- Pero solo un poquito es tarde y mañana hay clases. - Mi niña sonríe y asiente, Me arrodillo a su lado y le canto.
Por qué cuando ries
Se ilumina el mundo entero
Hasta tu silencio
Son campanas en el cielo
Ay vida mía, mi amor sincero
Que se entere todo el mundo
Que eres lo que yo más quiero
Mi pequeña escuchó esta canción en la radio y le encanta cuando se la canto.
- No lo olvides eres lo que más quiero en este mundo.
- Y Brais, ¿también me quiere tanto como tu mamá?
- Viste a Brais hoy, ¿Porqué no se lo has preguntado? Estoy segura que no te va a mentir.
- ¿Tu crees mamá que a él le gustaría que le dijera papá?
- ¿Tu quieres hacerlo?
- No sé, quiero un papá como mis compañeros del colegio, que los acompañen al cole, que les cuente un cuento antes de dormir que juegue conmigo.
- ¿Quieres que le pregunte a tu papa si quiere llevarte mañana al parque a salir del cole?
Mi niña sonríe y asiente, cuando le oculte a su padre que ella iba a nacer, no sabía que también haría daño a mi pequeña.
- ¿Después puede quedarse a dormir aquí conmigo y desayunar los tres juntos?
- Cuando quieras pequeña. - contesta Brais desde la puerta.
Mi niña sonríe, se que le gusta tener a un padre, lo que no sabía que quería, pensé que yo era suficiente para ella.
Miro a Brais y le sonrío.
- Me quedo un ratito contigo hasta que te duermas.
Se acerca a mí y me da un beso en la mejilla, se acomoda al lado de mi pequeña, enciendo la lámparita de unicornios y apago la luz del techo, y salgo dejándoles solos.
Pero antes de salir los vuelvo a mirar
¡Qué tierno!
¡Qué bonito!
¡Me los como!
Llego Al salón algo emocionada. Me limpio las lágrimas de los ojos y miro a Lía sonriendo.
- ¿Pedimos comida china?
Lía agranda la sonrisa y saca el número para llamar, pedimos un poco de todo y antes de que llegue Brais aparece al salón.
- ¿Te ha dicho papá?
Él niega con la cabeza.
- Ya lo hará, cuando ella quiera.
Yo asiento, claro que sí, pero en su cara se nota las ganas que tiene que ella lo haga.
- Siento mucho lo que pasó esta tarde en casa con Mirella. - Dice fijando su mirada en mi - No es mi novia, no tengo novia, y ella no tiene derecho ninguno de tratar a mi hija así, ya le dije a mi madre que si quería que Brayana fuera a casa que ella se tenía que marchar.
- Te dije Lua, te lo dije Brais no tiene novia.
- Lo sé, yo sé que no lo es, pero mi hija tiene tres años y se cree todo lo que le dicen. - miro a Brais - ¿Desde cuando estabas en la puerta?
- Lo escuche todo. Le prometí que mañana desayunaria aquí con ella, y que la llevaría y recogería del colegio y luego iríamos al parque. Seré el padre que mi niña quiere.
Llega la comida, es una cantidad indecente de comida, hay demasiada.
- ¿Tanta hambre tenías Lía?
- Brais come demasiado y yo recuerdo que a ti también te gusta. Por cierto.. ahora que mi amiga sale de fiesta vendrá a mi cumpleaños sin pensarlo ¿No?
Miro a Lía y sonrío, aun recuerdo la última vez que estuve en su cumpleaños. Pero dudo poder estar en él.
- Es a final de mes y justo pillo el puente y tengo que viajar a Londres, tengo contratado la empresa de mudanzas para traer todo lo que tengo allí, y además de mi otro trabajo aún pertenezco a esa empresa hasta finales de mes y tengo que ir.
Brais rechina los dientes, resopla y mira para el otro lado.
- ¿Qué pasa?
- Tu quieres ir para ver a ese amigo tuyo.
- Pues no lo descarto, soy libre y no debo explicaciones a nadie.
- ¿Y Brayana?
- La niña va conmigo, le prometí a Natalia llevársela para despedirse de ella.
- ¿Natalia?
- Su niñera. La cuida desde que tiene meses y yo tenía que trabajar o estudiar.
- Si o irte a follar con otro. - dice en tono enfadado.
- Perdona Brais por hacer mi vida cuando tu me engañaste y no quedarme hecha una mierda por las esquinas llorando, eso te hubiera molado más.
- ¡Qué haya paz! - Grita Lía. - No peleen.
Pero a mi ya no me para nadie.
- No sabes que te hubiera molado mas Brais, que encima que me engañaste, me mentiste, te hubiera perdonado, hubiera seguido como la idiota que fui al creer en tus palabras y en eso de eres la única mujer a la que quiero, nunca he querido a nadie como a ti, porque eres un egoísta solo piensas en ti y no miras más allá de tu nariz, porque esta tarde mientras tu amiga ala que también te follaste durante estos tres años me falto al respeto pero ya no sólo ami sino a tu hija, llamándola Bastarda y tu no fuiste capaz de defenderla y por eso hoy me pregunto si tu la querías tanto como la quiero yo, ¿y quieres que te diga porque yo no le conteste? Porque creo que llegue con una hija que no te Esperabas, llegue con un estorbo para ti, y solo te haces el indignado....
Braias me tapa la boca, con un beso me besa como le bese yo esta tarde en su casa.
¡Qué beso!
Se me puso duro hasta los pezones, mi vagina se humedeció.
- Pequeña, estas diciendo cosas que te vas a arrepentir y mejor es que te calles.
¡Joder! Me puso como una moto su beso, miro a Lía.
- Vete Lía. - Le digo.
Lía se ríe y se va sin ni siquiera despedirse.