El Primer amor.../C43 Capítulo 43
+ Add to Library
El Primer amor.../C43 Capítulo 43
+ Add to Library

C43 Capítulo 43

Me acuesto con mi pequeña, que me mira triste.

- ¿Que pasa Bray?

- ¿Estás triste mamá?

- Un poquito, pero sabes que tu siempre me alegras el día.

- Elegí tu tarta, y de tu sabor favorito chocolate, papá me dijo que te ibas a enfadar porque no querías tarta y te has enfadado con él.

- ¿Qué te parece si nos la comemos mañana?

Mi pequeña asiente sonriente. Tocan la puerta es mi padre.

- Dime papá. - Digo enfadada.

- Bichilla me voy ya, dice Brais que salgas para que hablen.

- Dile a Brais que vuelva a su casa que hoy me deje tranquila.

- Luana, no te comportes como una cría, enserio después de todo lo que él ha montado...

- Papá larguense todos de mi casa.

- Yo también te tengo un regalo. - Dice con todo serio.

- Me lo das mañana, mañana iré a verte, ahora solo quiero estar sola.

Vuelvo a cerrar la puerta y cuando mi pequeña se duerme media hora después salgo no hay nadie, como yo he pedido, Brais también se ha ido, miro toda la comida encima de la mesa, la pancarta que aún cuelga en mi salón "Felicidades", hoy es un día de esos que preferiría estar en Londres.

Me tiro en el sillón y cuando voy a coger el mando de la televisión veo la cajita que Brais tenia en la mano, y si la abro porque aunque no me gusto el día en que lo iba a hacer su detalle me ha encantado, el anillo es precioso, su piedra es azul mi color favorito y se que actué mal, y él solo pensaba en mi, pero enserio ¿hoy tenía que hacerlo? Si me lo hubiera pedido ayer o mañana.

Al día seguiente voy a casa de mi padre como le dije a noche Brayana le encanta ir porque su abuelo la consiente.

- Te portaste fatal con Brais ayer. - Me reprende mi padre.

- Ya lo hablaré con él papá, le deje claro que no quería ningún tipo de celebración ese día y ¿enserio pensaba pedir que me casara con él? Poco hice.

- Yo no te eduque así. Hechaste a todo el mundo de tu casa sin ni siquiera mirarlos a la cara, ¿que clase de educación creerán que te he dado?

- Pues papá tu y mamá me han dado una buena educación, tu deberías entender que yo no quisiera una fiesta el día de ayer, y a él se lo dejo muy claro no quería nada de nada.

- Sabes que te comportarte fatal Luana.

Papa nunca me dice por mi nombre se que cuando lo hace es que está enfadado, pero yo también lo estoy.

- No vine para que me des sermones, si vas a estar así me voy.

- Venga que te voy a dar tu regalo. - Dice serio.

Miro a mi padre y lo abrazo, pero noto como esta enfadado y se separa de mí y abre la puerta de la calle.

- ¿Me estas hechando?

- Nunca hecharia a un hijo mío a la calle, vamos a ver tu regalo.

- ¿En la calle? - digo arqueando una ceja.

Mi padre asiente, le doy la mano a mi pequeña y salimos a la calle, caminamos un par de casas y papá se para enfrente a la casa que vi en venga hace poco, me pone las llaves delante de mi cara.

- Felicidades bichilla. Disfruta tu nueva casa.

- Papá - digo sorprendida - ¿Me has comprado una casa?

- Llevas cuatro años sin regalo así que creo que te la mereces, aunque... - Hace una pausa - después de lo de ayer.

Le quito la llaves de la mano y hecho a correr abro la puerta, la casa es enorme, en la entrada hay un recibidor con unas escaleras que llevan al piso de arriba, la puerta de la derecha está una cocina grande con una isla en medio para el desayuno, y todo los electrodomésticos nuevos, por la puerta de la izquierda hay un gran salón con un mueble blanco y los sillones color azul y detrás de las puertas dobles están un gran jardín.

¡Como me conoce papa!

En la planta de arriba hay cuatro habitaciones solo tiene muebles dos de ellas que sería la mía y la de Brayana decorada con unicornios, mi pequeña cuando la ve se queda igual de contenta que yo.

- Papá, esto es demasiado.

- Sabes que todo lo que te de a ti, a tu hermano y a mi pequeña nieta es poco. Ahora me llevo a Brayana llama a Brais.

Mi padre se va, y yo hago lo que me ha pedido.

Un timbrazo, dos timbrazos, tres timbrazos. Buzón.

Vuelvo a hacerlo dos veces más pero no me lo coge.

¡¡Menudo enfado tendrá!!

Me pongo a divagar por la casa, en una de las habitaciones pienso poner mi despacho y en la otra hacer una habitación para que Brayana juegue.

Una hora después vuelvo a llamar a Brais, pero vuelve a pasar lo mismo no lo coge, le mando un mensaje.

"Tenemos que hablar, llámame cuando puedas "

Y contesta antes de lo que me esperaba.

" Ya hablaremos, si pasa algo a Brayana avisame"

Vale, se ha enfadado.

"Brais, siento lo de ayer, pero entiéndeme, siento en plantón que te di y lo mal que te trate, pero ¿no piensas hablar conmigo?"

" Ahora no me apetece ami."

"Porfavor, ¿enserio terminará así?"

Pero no vuelvo a recibir respuesta, al parecer si ha terminado así.

Los siguientes días no voy al trabajo ya que me pongo con la mudanza y de Brais no se nada, es que ni pregunta por su hija, aunque mi pequeña si lo hace.

A los dos días papá me llama que tiene una reunión y que él no va a poder llegar y me da la dirección para que vaya yo, como Brayana esta en el colegio hago un paro a mi mudanza y voy a donde me manda el GPS, paso por delante del club de Brais a esta hora no hay movimiento, hasta las ocho en este tipo de clubs no suele haberlo.

La reunión se retrasa y llamó a Mathi que recoge a mi pequeña y cuando vengo a salir son las nueve pasadas, ¡Joder! Vuelvo camino a casa y al pasar por delante del club me quedo paralizada, Brais va entrando con una chica.

¡Qué rápido olvida!

Me dan ganas de bajarme y mandarlo a freír espárragos pero me aguanto mis instintos asesinos y vuelvo a mi casa, y evito llorar delante de mi hija.

Pues igual que él, yo seguiré mi vida y me doy gracias a mi misma de nunca haber solucionado el tema del apellido y de que Brais aparezca como su padre, ya que ahora mismo él me ha dado a entender que poco le importa su hija, lleva cuatro días sin preguntar por ella.

Al día seguiente dejo a mi pequeña en el colegio, hoy vuelvo a la oficina tengo algún trabajo atrasado y me lo llevaré a mi casa nueva, trabajaré desde allí el fin de semana.

Voy al despacho de mi padre y entro sin tocar, ahí vuelvo a encontrarme a Brais, estoy tan furiosa que abro mi bolso y saco esa cajita roja que dejo encima de la mesa.

- Señor Ermida, hace una semana se dejó esto encima de mi mesa, tal vez prefiera dárselo a la chica con la que estaba ayer. - Y sin dejar que conteste - papá avisame cuando puedas hablar.

Retumbo mis tacones y doy la vuelta y salgo.

Report
Share
Comments
|
Setting
Background
Font
18
Nunito
Merriweather
Libre Baskerville
Gentium Book Basic
Roboto
Rubik
Nunito
Page with
1000
Line-Height