C33 Parte: 32 Vivo en tu alma
Me abrazó y me empujó a un lado antes de que el camión pudiera atropellarme. Oh Dios, si no me hubiera salvado en el momento justo, habría muerto.
Rompe el abrazo y me estrecha la cara. Las lágrimas no dejaban de resbalar por sus mejillas y le temblaban las manos. Pronunció tartamudeando: "Gracias a Dios, estás bien, princesa". Suspiró aliviado y empezó a besarme cada centímetro de la cara
