C37 Parte: 36 Castigar a mi princesa
Después de la universidad, volvemos a casa y le convenzo para que cancele mi castigo. Ni siquiera me besa. Me está torturando de verdad. Tengo ganas de llorar.
"Prometo no burlarme de ti la próxima vez en clase. Por favor, no más castigos". Le beso la mejilla y él conduce el coche.
"Princesa, te advertí antes sólo que te arrepentirías. Te mereces un castigo por burlarte tanto de mí"
