C121 121
Luna Anita abrió los ojos, sintiéndose inusualmente agotada.
Al ver altos árboles y vegetación frente a ella, sus ojos se abrieron de par en par y trató de levantarse, pero descubrió para su consternación que sus piernas no le hacían caso.
Frunciendo las cejas, pensó: "¿Qué está pasando? ¿Cómo he acabado aquí?
Lo último que recordaba era que estaba en su habitación en Ralton. Su marido
