C101 El entierro
A pesar de lo temprano de la hora, la pequeña capilla empezaba a llenarse de gente -y el aire que empezaba a tensarse no era acogedor ni alegre-.
Grupos de personas se apiñaban en conversaciones silenciosas, con la respiración visible en el aire frío. En primera fila, una mujer sentada sola, con los hombros temblorosos por los sollozos silenciosos: era la tía Elsie.
Unas filas más atrás
