C143 La sangre es más espesa que el agua
Llamaron suavemente a la puerta y la tía Elsie la abrió para encontrar a dos tipos extraños con gafas de sol negras y traje negro bien anudado, de pie uno junto al otro, con una carpeta azul en la mano.
La tía Elsie se sobresaltó, por sus caras se daba cuenta de que significaban problemas, pero prefería no abultarse ni intimidarse con sus oscuras miradas
