C179 Mi mujer
CIARA
En cuanto entró la señora Smith, me aparté de él a toda prisa, con la cara enrojecida por la vergüenza.
Ryan también bajó la cara, yo también podía sentirle arder de vergüenza, éramos como dos adolescentes pillados in fraganti y no podíamos evitar acobardarnos.
La señora Smith se rió ante nuestra actitud infantil. "Mira que sois tímidos, me alegro mucho de veros por fin juntos de nuevo"
