C51 Venganza fría
Ciara estaba sentada en su despacho, esperando pacientemente la llegada de su secretaria, Sheila. Comprobó la hora por enésima vez, sólo faltaban diez minutos para la llegada de Sheila. Ciara tenía todo el día para ella, sólo faltaba media hora para que anocheciera y Gerald se había llevado a Herzl, como de costumbre.
Le había prometido que iría a recogerlo a la escuela
