C62 El camino del destino
Cuando el auto en el que iba Keidys pasó por el parque vio que ella estaba hablando con Tomás:
—No es más idiota porque no puede —masculló Keidys llenándose de una gran impotencia, quería bajarse y gritarle las verdades en su cara, ya saben, lo que hace toda buena amiga.
Tomás estaba sentado al lado de Alejandra
