C31 Trabajaré con usted
ALINA entró en el aposento del príncipe para contemplarlo ya despierto, sentado en su comedor con los ojos fijos en su ordenador portátil.
Tragó saliva, cerró la puerta tras de sí y entró. Raghav tampoco se volvió, sus ojos seguían fijos en el portátil.
"Buenos días, Su Gracia", hizo una genuflexión.
"Buenos días. ¿Qué haces aquí tan temprano?", preguntó Raghav. Ella se estremeció.
"¿Eh?"
