C38 Me confesó su amor
RINA no podía creer lo que oía, no podía creer lo que este príncipe todopoderoso acababa de decirle.
¿Él la quiere? ¿Cómo es posible?
"Muy posible", dijo.
"¿Eh?", le miró. "¿Lees la mente?", le preguntó.
"Tengo ese don", se encogió de hombros, bajando la mano de su mejilla.
Vaya, otra sorpresa.
"Pero mi príncipe, yo... no puedo...", hizo una pausa y suspiró.
Sonrió
