C67 Al Palacio
RINA se quedó boquiabierta, mirando atónita, llena de asombro y sorpresa. ¿Qué era eso? ¿Un coche? ¿Un flamante Bugatti Veyron para ella? ¡Santo cielo!
Ni siquiera podía gritar, lo único que podía hacer era quedarse parada y mirar con pequeñas lágrimas que ya corrían por sus mejillas.
Entonces, como si se diera cuenta de sí misma, se giró bruscamente y lo vio
