C56 Capítulo 55
Un sonido indistinto de gente hablando y gritando fue lo primero que llegó a mis oídos cuando mis ojos se abrieron lentamente y, al adaptarse a la luz, comprendí que, por segunda vez en mi vida, estaba secuestrada y atada a una silla. Parecía un apartamento. Pero sin muebles, sólo un apartamento vacío y, al girar la cabeza
