C1 Prólogo
"Alex Snow, ¿aceptas a Jennifer Walker como tu legítima esposa? A partir de este momento, para tenerla y amarla, en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, para amarla y respetarla, hasta que la muerte los separe", inquirió el sacerdote.
Mi futuro esposo, en cuestión de segundos, me mira con ojos de fiera, como si estuviera listo para desgarrarme en cualquier instante, y dice con tensión "Sí, acepto".
A pesar de haber prometido tomarme como su esposa, abrazar, amar y respetar, su "Sí, acepto" prometía algo completamente diferente.
Era un voto de hacerme sufrir terriblemente bajo su dominio.
"Jennifer Walker, ¿aceptas a Alex Snow como tu legítimo esposo? A partir de este momento, para tenerlo y amarlo, en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, para amarlo y respetarlo, hasta que la muerte los separe".
Lo miro desafiante, erguida y con la cabeza en alto, perforándolo con mi odio y repulsión, comunicándole que no le tengo miedo, mientras respondo sin titubear "Sí, acepto".
Tan pronto las palabras abandonaron mis labios, supe con certeza que acababa de sellar mi destino al casarme con Alex Snow.
El destino tenía un sentido del humor cruel y retorcido al emparejarme con este monstruo y obligarme a casarme con él en un matrimonio apresurado y forzado, que más bien parecía una condena.
Y mi destino estaba cristalino, la muerte me acecha... y su llegada es inminente.