C59 Capítulo 58
Mia
El agua tibia y jabonosa me tranquilizó y me quedé tumbada en la enorme bañera de mármol, mirando la lámpara de araña, intentando no pensar en nada. Especialmente en la lencería que debía ponerme esta noche. No podía volver a desobedecer a James, ¿verdad? Puesto que ya lo había hecho ayer, y él se había dado cuenta y me había dicho específicamente que esta vez debía hacerlo
