C118 Epílogo (iv)
Sus imperfecciones, y el hecho de que no querían ser perfectos, ni tener un matrimonio perfecto, les hacían capaces de arreglárselas cuando uno de los dos cometía un error. Por suerte, Pandora era muy amable, y como era Benjamin el que normalmente metía la pata, eso le hacía afortunado.
Benjamin miro a Pandora que estaba abrazando a su madre
