C92 92
Vi cómo se le desinflaban los hombros y se arrodillaba frente a mí. Me arrancó el estropajo de los dedos apretados y en cuanto perdí su comodidad empecé a llorar.
Odio estar llorando por cada cosa.
"Por favor, no llores", susurró.
"Dámelo".
"No puedo, cariño, sabes que no puedo".
Un grito salió de mi garganta y él apoyó su frente en mi estómago, derrotado.
"No me hagas esto Logan
