C128 Capítulo 128: Celebración excesiva
Jamás podría acostumbrarme a ser el centro de atención. Menos, cuando es mi cumpleaños y Aninka sabe de ello. Porque ella si que no sabe medirse y por eso, termina avergonzándome. Porque, aunque somos adultos, ella sigue siendo una niña, una bastante desesperante.
Terminamos de desayunar y cuando estoy por irme, los meseros del lugar, vienen con un pequeño pastel y una vela de cumpleaños. Yo
