C37 Capítulo 37: Golpes
¿Cómo mierdas estoy aquí?
No, ya sé cómo estoy. Cambio mi pregunta.
¿Como estos salgo de todo este problema del cual no debería estar envuelta?
En fin. Ya estoy metida en esto, ya no me puedo salir tan fácil.
Cruzó las puertas de la casa Bogdanov, con Esteban sosteniendo mi mano y Aninka detrás de nosotros.
— Padre, ya llegamos.
— Estoy en la sala de estar, hijo mío
