C122 CAPÍTULO 122 Desventurados amantes
Harvey sujetó las caderas de Amelia antes de empezar a empujar desde abajo, hundiendo aún más su enorme vara en su coño. Amelia gritó ante su repentino movimiento. Podía sentir sus potentes embestidas penetrla profundamente. Se movía a tal velocidad que ella estaba sorprendida tanto por su resistencia como por el placer que le estaba haciendo sentir. Le encantaba hacer el amor con Harvey
