C213 CAPÍTULO 213 Altura de nuestra pasión
Es tan salvaje que acabé gritando más fuerte que nunca. Mi voz resonó por todo el cuarto de baño junto con sus salvajes gemidos de placer mientras ambos disfrutábamos de nuestro loco y apasionado viaje. Su mano sujetaba mis caderas para que pudiera penetrarme profundamente y desde varios ángulos. Su polla me embestía y estiraba mis entrañas en todas direcciones. Era tan placentero
