C248 CAPÍTULO 248 Perder la concentración
"No... eso no es..." Me esforcé por hablar mientras él aplicaba más presión a los lados de mis mejillas.
Sus ojos azules se oscurecieron y esta vez fue con algo más que un ligero enfado. De repente, sentí miedo y quise alejarme de él. Me rodeó el cuerpo con el brazo y me obligó a mirarle fijamente a los ojos azules.
"Hay...den..." Gimoteé suavemente su nombre.
Sin responderme
