C292 CAPÍTULO 292 Posesividad
Mis ojos se abrieron de par en par al ver dos de sus gruesos y largos dedos deslizándose y desapareciendo en mi agujero. Era como si mi coño devorara hambriento sus dedos dentro de mí.
Lo vi y luego lo sentí entrar en mí antes de sentir la sensación de sus dedos deslizándose contra las paredes de mi coño mientras los introducía más profundamente en mi interior
