C309 CAPÍTULO 309 Mañana áspera
Por fin estamos de vuelta en casa.
Después de dejarme caer en mi cómodo asiento de cuero y abrocharme el cinturón de seguridad, me preparé para el aterrizaje. Mi coño estaba inundado de nuestros jugos y deseé poder limpiarme antes de aterrizar. Ni que decir tiene que mi ropa interior era un desastre
