C89 089
JULIA
Cuando el Maestro me colgó para la venta, me sentí como una mosca en una tela de araña. Un jugoso bichito atrapado y esperando a ser devorado. Entonces el Amo me metió los dedos para demostrar mi calentura y yo había alcanzado el clímax sobre sus dedos como la esclava guarra que era. Comprendí que los cambios en las reglas afectarían a la puja
