C82 A la comisaría de policía
La ira, el horror y la culpa me recorren las venas en cuanto irrumpo en el cuartel general de la policía. Muevo los ojos a mi alrededor y observo que nadie en particular nos ha prestado atención ni a mí ni a Zoya. Todos los agentes están ocupados en sus respectivas tareas. Suelto a Zoya de mis brazos y la cojo de la mano.
Avanzo despacio y hablo con el primer policía con el que me encuentro
