C25 Capítulo 25
Yo seguí, sin embargo, buscando a Hopkins, y me colgaba afanosa de su cuello, lo besaba, reía con él, celebrábamos sus triunfos, la pasábamos de maravillas y disfrutábamos de una verdadera luna de miel sin habernos casado.
Fabiola Shatner empezó a sospechar de nuestro romance. Ella no era ninguna tonta. Los paparazzi veían a su marido entrando a mis hoteles donde pasaba la noche
