C36 Capítulo 36
Rupert ni esperó que yo termine de guardar el contrato de compra-venta de los laboratorios "Pink" que ya había firmado con mi ello y huella dactilar en mi maletín, porque de inmediato, se abalanzó sobre mí, convertido en un león tras su presa, e inició a besarme el cuello, embelesado, queriendo descubrir todos mis encantos, igual a un náufrago sediento y hambriento, recién rescatado del mar
