C51 Capítulo Cincuenta
Zach.
Me ardían las mejillas y el cuello donde Damien me había golpeado, pero el dolor físico era lo de menos. Lo único que sentía era culpa y remordimiento solo de pensar por lo que debía de estar pasando Blaire ahora mismo.
Me odiaba por haberla sometido a esta humillación, y era porque no había sabido ser un hombre y controlar mi polla. Si tan solo pudiera deshacer mis errores.
Mi cuerpo
