C103 UN VISITANTE NOCTURNO
Ya eran las siete de la tarde. El oscurecimiento del cielo aclaró a Maya que era hora de volver a la manada, ya que volvería otra vez a quedarse a dormir en casa de Emma. Se preguntó si Derek también se quedaría a dormir. Pero estaba segura de que Eva no volvería aquí, al menos por esta noche. Y era como si la niña lo supiera; su rostro estaba bastante retraído, no sonreía como de costumbre
