C138 HERMANO CELOSO
Maya aceleró sus pasos, apresurándose a llegar más rápido a la cocina, mientras su estómago gruñía más fuerte. Sabía que a su prima también le pasaría lo mismo; necesitaban comer, después del largo viaje. También sabía que no debía preocuparse por los que habían venido con ellos; estarían con sus respectivas familias, que se alegrarían y los recibirían con toda felicidad. A diferencia de ella
