C142 DANOS A EMMA O PIERDE A EVA II
Melvina cogió con cautela el trozo de papel de la puerta, sacó también el cuchillo y sus manos temblaban de rabia y miedo al mismo tiempo. No sabía qué pensar del asunto.
Retrocedió unos pasos y cayó de bruces en el sofá del que se había levantado al ver el papel pegado en la puerta. Su cuerpo temblaba ligeramente. Habían amenazado a su hija pequeña. Quienquiera que se hubiera llevado a su amiga
