C146 LA MUJER DE FLORIDA
Emma enarcó la ceja derecha, ligeramente rojiza, hacia aquella mujer a la que no había visto en toda su vida.
¿Quién es esta mujer? ¿Y cómo sabe mi nombre? pensó, sin dejar de sujetar el pomo de la puerta, detenida en la entrada de su nueva morada temporal.
"Hola. ¿Debería conocerte?" Preguntó, expresando sus pensamientos, incapaz de disimular la nota de impaciencia en su voz
