C159 LLEGAN TARDE
Maya entró en el salón de baile, aún en brazos de Derek, y recuperó el aliento. No creía haber estado nunca en un espacio que la hiciera sentir tan pequeña. Bueno, lo había hecho. Porque técnicamente, éste era el salón más grande de su manada principal, y ella había estado en él innumerables veces. Pero el salón nunca había sido tan hermoso, tan brillante.
Su hermano tuvo suerte
