C181 EN EL DESPACHO DEL PROFESOR III
En cuanto Emma salió del despacho, el profesor golpeó con el puño la gran mesa, haciendo que apareciera en ella un ligero desgarrón.
"Imposible". Murmuró, los negros orbes de sus ojos enrojeciendo cada segundo que pasaba.
Ella había resistido su compulsión. Ningún humano debería ser capaz de hacer eso. La chica lobo no había sido capaz de resistirlo. Entonces, ¿cómo podría ella
